¿Cuánto consume una casa con certificado energético F?

¿Cuánto consume una casa con certificado energético F?

JOSE MICHAEL

JOSE MICHAEL

Ingeniero Industrial

El consumo energético real de una vivienda no depende, al menos directamente, del resultado de su certificado energético. Si tenemos una vivienda con la peor calificación energética posible, la G, pero no vivimos en ella y la tenemos cerrada durante un año, el consumo energético durante ese año será, evidentemente, cero.Declaración de la renta 2020

Por tanto resulta intuitivo pensar que el consumo eléctrico de un hogar depende del uso que se haga de sus instalaciones térmicas (agua caliente, calefacción y refrigeración), de sus electrodomésticos y de su iluminación. Pero entonces ¿cómo se relaciona la calificación de eficiencia energética con el consumo de energía?

Una mejor calificación energética implica menores necesidades de uso de las instalaciones térmicas que utilizan energía convencional y suele implicar a su vez que dichas instalaciones hacen un uso más eficiente de la energía que otras para el mismo propósito. Resumiendo, el consumo viene determinado por el uso que se hace de las instalaciones mientras que la calificación energética nos da una idea de cómo de fácil nos lo pone el inmueble y sus instalaciones para minimizar el uso de energía. Pongamos dos ejemplos para ilustrar lo dicho.

Compara precios para tu certificado energético

Ejemplo 1: siete casas iguales, con calificaciones diferentes de la G a la A 

Para poder contestar de manera precisa a la pregunta que da título a este post, hemos preparado un pequeño experimento. Utilizando el software CE3X, hemos creado virtualmente sietes copias de una casa de 100 m2 de superficie en Madrid. Todas ellas disponen de las mismas superficies de suelo y techo y de 4 fachadas, norte, sur, este y oeste, con una sola ventana por fachada. Además, hemos supuesto que el único equipo instalado es una caldera estándar de butano.

Hemos comenzado la primera simulación utilizando valores del año 1970 para el aislamiento de la envolvente y hemos ido aumentando progresivamente dicho aislamiento (con variaciones lo más pequeñas posibles) hasta conseguir cada una de las siete calificaciones energéticas posibles, de la G a la F.

A continuación hemos replicado cada una de las 7 simulaciones anteriores cambiando la zona climática y manteniendo el resto de los parámetros iguales. Estas son las condiciones simuladas y los resultados obtenidos:

  • Tipo de vivienda: unifamiliar aislada
  • Año de construcción: 1970
  • Zonas climáticas: D3 IV (Getafe, Madrid) / A3 V (Arona, Santa Cruz de Tenerife)
  • Superficie útil: 100 m2
  • Altura suelo-techo: 2,7 m
  • Cubierta: plana al aire (100 m2)
  • Suelo: a terreno (100 m2)
  • Fachadas N, S, E, O: 4 x 27 m2
  • Sombras sobre cubierta y fachadas: no
  • Huecos: 4 ventanas 1 x 1 m (1 por fachada)
  • Instalaciones: Caldera de butano de 24,0 kW de potencia nominal, bien aislada y mantenida.

¿Cuántos KW consume una vivienda?

Teniendo este supuesto podremos acercarnos al conocimiento de cuantos Kw consume una casa

Resultados para Getafe, Madrid

Simulación Indicador(kg CO2/m2 año)Calificación EnergéticaConsumo de Energía Primaria (kWh/m2 año)Comparación con respecto a F
        1 88,4G337,070,9
        278,2F299,231,0
        363,9E244,951,2
        438,2D147,68                   2,0
525C95,93                   3,1
615,8B61,1                   4,9
78,4A32,79                   9,1

Resultados para Arona, Santa Cruz de Tenerife

SimulaciónIndicador(kg CO2/m2 año)Calificación EnergéticaConsumo de Energía Primaria (kWh/m2 año)Comparación con respecto a F
      2140,01F149,70,9
      2237,91F141,141,0
      2329,69E111,661,3
      2419,23D73,38                   1,9
      2512,13C44,49                   3,2
      2610,03C36,593,9
277,99C28,59                    4,9

La principal conclusión que se extrae de este sencillo experimento en relación a la pregunta que se quiere responder, es que no existe una única respuesta válida para todas las viviendas de España, aunque también se pueden extraer algunas ideas de aplicación general, sin perjuicio de que se necesite una simulación mucho más amplia que permita validar las siguientes generalizaciones:

  1. El consumo de energía por metro cuadrado en las viviendas con calificaciones E, F y G, es muy similar.
  2. Una vivienda tipo F consume aproximadamente el doble que una de tipo D.
  3. El paso de la calificación D a la C es el más difícil de conseguir1 sin simular la introducción de nuevas instalaciones que aprovechen energías alternativas, debiendo ser máximo el grado de aislamiento.
  4. Una vivienda tipo F consume aproximadamente el triple2 que una de tipo C, pudiendo llegar a consumir hasta cinco veces más en función de la eficiencia y el uso de las instalaciones.
  5. Una vivienda tipo F puede consumir hasta cinco veces más2 que una tipo B y hasta diez veces más que una tipo A, en función del uso de las instalaciones.

[1 Esto es consistente con la determinación del ancho de las clases de la escala (Guía de calificación de eficiencia energética en edificios, Nº7 Escala de calificación energética, página 27, apartado 3.3.2 Anchos de las clases, IDAE] [2 Por metro cuadrado de superficie útil habitable]

La importancia de la superficie útil en el cálculo del consumo eléctrico 

Ejemplo 2: Chalet calificación A vs piso calificación F

Comparemos primero un chalet nuevo, de 320 m2 con un aislamiento casi perfecto y unas instalaciones de agua caliente y climatización muy eficientes que utilizan energías alternativas (por ejemplo solar térmica) para cubrir un porcentaje, digamos del 50 %, de sus necesidades energéticas, con un piso de 80 m2 con más de 30 años de antigüedad, con un nivel de aislamiento mejorable y que tan solo dispone de un termo eléctrico y no dispone de aire acondicionado ni calefacción.

Cuando realizamos el certificado energético, aunque el chalet tenga la calificación energética A (la mejor posible), es muy probable que la factura de electricidad sea entre 3 y 5 veces más alta para el chalet que para el piso, a pesar de que la calificación energética del piso es mucho peor. Para empezar, el chalet tiene 4 veces más superficie. Probablemente en él, vivan más personas que en el piso F y además dispone de instalaciones de climatización, que aunque sean muy eficientes y utilicen energías alternativas, suponen un consumo al final del año.

Además, es muy importante saber que en la obtención de la calificación energética de viviendas no se tiene en cuenta la iluminación artificial, que es una parte muy importante de la factura eléctrica. De esta comparación se desprende la idea de que a la hora de ahorrar energía en casa, debemos diferenciar entre el consumo eléctrico efectivo global de un hogar y el consumo teórico por metro cuadrado. Si dividimos el consumo de energía total de cada una de las dos viviendas entre su superficie útil, probablemente encontremos que los kilovatios por hora consumidos por metro cuadrado en un año para el chalet [kWh/m2 año] sean mucho menores que para el piso.

En conclusión, la calificación de eficiencia energética no mide cuánta energía se consume, sino en qué y cómo se emplea dicha energía en función de las necesidades calculadas para cada vivienda.

Compara precios para tu certificado energético

Para técnicos y curiosos

Si no eres un técnico y solo quieres una respuesta numérica sobre el consumo de tu inmueble tipo F, la tienes en la primera parte de este post, aunque te recomendamos que sigas leyendo porque lo que sigue lo hemos escrito evitando excesivos tecnicismos pensando en todos los públicos. Lo primero es comprender como se establece numéricamente la calificación de eficiencia energética y cómo se establece la escala de eficiencia.

La escala de eficiencia

Esta es la escala de eficiencia energética para un inmueble residencial existente. Para otro tipo de inmuebles (comerciales, en proyecto, etc), existen otras escalas similares:

Calificación de eficiencia energética del inmuebleÍndices de calificación de eficiencia energética
                                            AC1 < 0,15
                                            B0,15 <= C1 < 0,50
                                            C0,50 <= C1 < 1,00
D                                   1,00 <= C1 < 1,75
E                                C1 > 1,75 y C2 < 1,00
F                         C1 > 1,75 y 1,00 <= C2 < 1,50
G                               C1 > 1,75 y C2 >= 1,50

Io: las emisiones de CO2 del edificio objeto calculadas de acuerdo con la metodología descrita más adelante y limitadas a los servicios de calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria. •

Ir: corresponde al valor medio de emisiones de CO2 de los servicios de calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria de los edificios nuevos de viviendas que cumplen estrictamente con los apartados HE1, HE2, HE3 y HE4 de la sección HE del Código Técnico de la Edificación. •

R: el ratio entre el valor de Ir y el valor de emisiones de CO2 de los servicios de calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria, correspondiente al percentil del 10% de los edificios nuevos de viviendas que cumplen estrictamente con los apartados HE1, HE2, HE3 y HE4 de la sección HE del Código Técnico de la Edificación. •

Is: corresponde al valor medio de las emisiones de CO2 de los servicios de calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria, para el parque existente de edificios de viviendas en el año 2006. •

R: el ratio entre el valor Is y el valor de emisiones de CO2 de los servicios de calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria, correspondiente al percentil del 10% del parque existente de edificios de viviendas en el año 2006.

Dicha escala establece rangos de siete categorías de eficiencia entre la A y la G y se estableció atendiendo a siete directrices básicas que han influido en la forma final de la misma:

  • La escala diferencia claramente los edificios eficientes de los no eficientes
  • Es sensible a las mejoras
  • Permite alcanzar la clase A independientemente del clima
  • Tiene en cuenta la tendencia en reglamentación de construcción
  • Permite analizar los puntos débiles del inmueble y facilita las propuestas de mejora
  • Los procedimientos reconocidos deben ser compatibles con la escala
  • Es adaptable entre edificios nuevos y existentes

Los indicadores energéticos

Existen dos indicadores energéticos principales (hay otros secundarios) para establecer el grado de eficiencia energética y por tanto el rango de la escala en el que entrará un inmueble:

  1. Las emisiones anuales de CO2, en kg CO2 por m2 de superficie útil.
  2. Energía primaria anual, en kWh por m2 de superficie útil. Estos dos indicadores se obtienen de la energía consumida por el edificio para satisfacer las necesidades asociadas a unas condiciones normales, tanto climáticas como de funcionamiento y ocupación.

Estos dos indicadores se calculan siguiendo una metodología de cálculo establecida en el Real Decreto 47/2007 de 19 de enero, por el que se aprueba el procedimiento básico para la Certificación de Eficiencia Energética de Edificios. Dicha metodología calcula valores para los dos indicadores utilizando datos obtenidos de:

a)   La disposición y orientación del edificio

b)   Las características de la envolvente térmica (suelos, techos, paredes y huecos)

c)   Las características de las instalaciones térmicas y otras

Se sigue el procedimiento de cálculo descrito y se obtienen valores para ambos indicadores. Acto seguido, los valores obtenidos para emisiones y energía primaria se comparan con valores estadísticos de los mismos parámetros obtenidos para edificios o viviendas similares, para lo que se adopta una variedad de criterios:

  • Misma antigüedad
  • Mismo clima
  • Mismo uso (residencial, comercial, oficinas)
  • Similar compacidad (volumen interno / superficie de envolvente)
  • Similar forma
  • Similar orientación de las fachadas
  • Similar relación de superficie fachadas/huecos
  • Analogía de equipos e instalaciones térmicas

Teniendo en cuenta estas directrices y la metodología de cálculo para los indicadores energéticos, se llega a establecer la escala, sus límites, el rango de valores de cada clase (la escala no tiene el mismo “ancho” en cada escalón) y el lugar de cada inmueble en dicha escala, todo ello mediante el análisis de los datos obtenidos por la comparación entre los resultados obtenidos para cada inmueble y los datos estadísticos de referencia, que conduce a una familia de correlaciones matemáticas que permiten acomodar la mayor cantidad de casos posibles en la realidad a alguno de las siete clases contempladas por el modelo.

Dicho modelo y sus ecuaciones pueden consultarse en los manuales de fundamentos teóricos de cada uno de los programas informáticos o procedimientos reconocidos disponibles, que no son otra cosa que la implementación del modelo en un software que permite la rápida simulación del comportamiento energético de un inmueble y de sus instalaciones.

Como resultado y conclusión práctica de todo lo anterior, el modelo establece el baremo de la tabla mostrada al comienzo para la calificación de eficiencia energética en función de unos índices cuya definición se basa en la obtención de parámetros del modelo mediante las ecuaciones descritas en la metodología.

¿Quieres saber que calificación tiene tu casa? Busca en tu zona a los mejores técnicos profesionales que pueden realizar tu certificado energético y así conocerás la calificación energética correspondiente a tu hogar.

¿Eres un profesional?

Recibe ofertas de trabajo y contacta con nuevos clientes

Recibe trabajos
¿Cuánto cuesta un certificado energético ?
45€ Es el precio más barato hasta ahora

El precio medio es de

62€
3.790€ Es el precio más alto hasta ahora

Estos precios son una media obtenida de 117.629 presupuestos solicitados en Certicalia.

Contacta con los mejores profesionales de tu zona:

PIDE PRESUPUESTOS en menos de 1 minuto y gratis
Consigue trabajos hoy con Certicalia

Recibe nuevos clientes que buscan profesionales como tú y ofertas para realizar trabajos.

Comienza ahora